martes, 28 de julio de 2009

Borrón y cuenta nueva


¿Borrón y cuenta nueva?
¿Cuantas veces he dicho eso? ¿Cuantas veces lo habré cumplido? Sean las que sean casi estoy segura que, si hacen una resta, al igual que a mí, tus números saldrán en negativo...

He pensado y pensado... mucho.
Y siempre llego al mismo lugar después de mi introspección: a ningún lado.
A veces creo que ese es mi problema: pienso demasiado las cosas, pero ¿que seria de nosotros si no pensáramos? además ¿porque "nuestra generación" ya no piensa? Los filósofos y escritores de antaño se la pasaban analizando su vida, su día, su vivir. Es mas, ¡hacian esculturas de como la gente pensaba! ¿Lo recuerdan?
En cambio ¿no sean fijado que la gente de ahora ya no se detiene a pensar? ¿Cuantas veces ha pasado que cuando una persona se queda callada y ustedes les preguntan "que tienes" y te contestas "solo pensaba", la juzgamos de loca o nos parece ridícula?
Nos burlamos de los que piensan... nos burlamos de los que disfrutan la soledad. Puedo ir más lejos y decir que hasta le tenemos miedo. Le tememos tanto a la soledad como al silencio.
Ayer estaba haciendo demasiado calor, no teníamos nada que hacer y era noche, como las 11. Mi amigo, Boni y yo salimos a comprar una nieve o un frappe, que nos antojo mi hermana, pero no sabíamos a donde ir taaaan tarde. Además era domingo, así que fuimos con Yeya, (una señora que vive a la vuelta de mi casa y vende cena), y como no teníamos hambre, nos decidimos solamente por una sumbanana -zum banana- (no se cual es la forma correcta).
Después de mi respectivo cigarro, comenzamos a caminar sin rumbo fijo; no fuimos a mi casa, simplemente caminábamos.

Y fue así: con nuestros respectivos "platanotes con chocolate" que salimos a la carretera, caminando por tooooodo el camellón, platicando y comiendo, disfrutando de la platica taaaan a gusto que no nos dimos cuenta cuando llegamos al final del bici ciclo.
Decidíamos volver y ya sin postre que disfrutar que nos diera excusa para estar callados, nuestros temas de conversación se acababan y cada cosa que decíamos terminaba en un "si ya me contaste... " o un "yo estaba contigo cuando paso".
Entonces fue cuando me detuve a la orilla del camino y arranque una flor, mi amigo volteo y se me quedo viendo como si fuera la cosa mas extraña que había visto en su vida y casi sentí su pregunta en la mirada.
Yo solamente le dije: "Últimamente he tomado muy literal eso de `tomate el tiempo para observar, ver y oler una flor´, así que cada vez que paso por aquí, lo hago" le sonreí y seguimos nuestro camino, disfrutando del silencio y de la platica ocasional.
Casi cuando llegábamos a mi casa me dijo repentinamente: "Tienes razón, una vez leí en algún libro que decía que cuando pasaras por un lugar que te gustara, te tomaras tu tiempo en disfrutarlo, y si no podías que al menos caminaras a la mitad de la velocidad con la que por lo regular caminas... y cada vez que paso por el parque, cerca de mi casa, procuro hacerlo, aunque no siempre puedo ver todo".

Nos sonreímos mutuamente y seguimos hasta mi casa, donde nos sentamos en la banqueta a mirar el cielo estrellado (raro en estos días de lluvia constante) y a dejar que los zancudos se dieran un banquete con nuestra sangre.

Les invito a que lo hagan, que no tengan miedo, caminen en la noche sin rumbo fijo, deténganse a oler una flor, a mirar un parque... a disfrutar del silencio y la soledad...


...los invito a pensar... a simplemente pensar por pensar.

domingo, 19 de julio de 2009

Verdadera identidad ¿?





Mi monstruo-amigo, el miedo (mitad demonio,
mitad dios) ya no está conmigo.
Su cuerpo se ha convertido en palabras, en
imágenes, en creación.



Ana Inés de Avruj













Anoche estaba en mi escritorio (mi cama) meditando sobre que debía de escribir cuando la lluvia se soltó repentinamente sin avisar, y entonces se me prendió el foco (cosa curiosa porque en la calle se fue la luz) y me dije a mi misma: mi misma, no seas tonta simplemente ¡suéltate! Igual que la lluvia.


Era de madrugada, apunto de dar las seis, y la lluvia arreciaba cada vez mas, los relámpagos iluminaban el cielo, pero no sonaban los truenos muy fuerte, lo único que se escuchaba era el repiquetear de las gotas (y un poco de granizo) y no pude mas que envidiar a la lluvia.
Y es que ¿Por qué es tan difícil fluir y soltarse y ser como en verdad somos?

En mi caso es difícil, ya que yo simplemente no puedo. Siempre me he considerado una persona que se adapta fácil a las circunstancias, sociable en cierta medida y muy comunicativa en el sentido de que me gusta mantener conversaciones con diferentes tipos de personas, con ideas y puntos de vista diferentes a los míos, sin molestarme.

Pero dentro de mi, (y no creo ser única en ese sentido) existen varias personalidades que complementan un todo que es la “original”. Digamos que el Doctor Jeckyll y Mister Hyde viven dentro de mí, complementándome.

Sin embargo, últimamente mi Dr. Jeckyll, que proveía de inteligencia, creatividad y “rareza”, se fue desvaneciendo poco a poco y un día, sabrá Dios cuando, se fue y me dejo sola con Mr. Hyde, del que como cualidades solo puedo mencionar su determinación y franqueza.

Me explico: Mr. Hyde representa en mí una persona extraña, y no de “buena manera”, es una mezcla extraña entre seriedad, odio y vulnerabilidad…. Un tipo de misantropía no tan “severa” la cual ciertamente es difícil en este momento de controlar.

Me he convertido en una persona que ni yo conozco, me encierro en mi mundo debido, principalmente, a mis constantes cambios de humor, y no es solo que me sienta triste o alegre, si no que repentinamente estoy feliz y no tengo idea porque, luego, de la nada, estoy encabronada y no se porque… entonces, si ni yo me aguanto, ¿Qué esperanzas tengo de que otra persona me aguante? Además ¿Por qué someter a las personas a que conozcan al Hyde que existe en mí?

Es por eso que últimamente he decidido, no salir, no conocer gente nueva, y tratar, en la medida de lo posible de no obligar a mis contados amigos a verme en esta forma tan volátil.

Todo esto con la finalidad de buscar al Dr. Jeckyll para que me ayude a controlar este monstruo y para tratar de encontrar el equilibrio y así poder ver al espejo a la risueña, sarcástica y sociable Lizbeth de siempre.

Solamente, estoy buscándome… y espero encontrarme antes de que el espejo deje de mostrar mi imagen y en cambio refleje la de alguien mas… de alguien que no soy yo… solo… sigo buscando... solo sigo buscándome.



miércoles, 15 de julio de 2009

El Inicio



Caminos extraños aparecen ante mi,

las sombras antes borrosas

ahora son disueltas en luz.

Cierro una caja de dolores,

traumas y angustias.

Empiezo una vida con libertad

y algo de astucia

Vivo el momento,

con alegría inusitada.

Me siento tranquila

y un poco alborotada

La vida transcurre;

discreta y distante,

Yo...

simplemente disfruto

este día...

este instante.

He decidido comenzar un blog como experimento, basada principalmente en el hecho de que no tengo disciplina, pero si en un futuro pienso seguir con mi carrera es momento que me obligue a mi misma a cumplir con un plazo fijo.



Este experimento esta pensado primordialmente en el desahogo. Muchas veces, principalmente en la noche, mis pensamientos se agolpan en mi mente sin darme tregua alguna, y en el momento en el que quiero sacarlos simplemente se atoran: literalmente tengo las palabras atoradas en el tintero.




Mientras tanto dedicare mi tiempo total y exclusivamente a la definición estricta de este blog, contestar las preguntas: ¿que quiero? ¿cada que tiempo? ¿sobre que temas? ¿de que manera? etc.


Ahora, descansare un poco, fue una noche larga y un día ajetreado.


Supongo, que nos vemos.



Como sea, adiós.







Por cierto, la fotografia del camino, no es mia, es de Carlos Cuevas. Pueden encontrar su blog tambien con fotos muy bonitas. Y la otra la encontre en google. El pensamiento al principio es de mi autoria.

Aclaro porque no soy partidaria de los plagios.