sábado, 17 de abril de 2010

Un mal incio para ¿una buena semana?

Esta semana se la llevo el viento. Literalmente. Muchas cosas pasaron pero nada dejo huella y todo me marco.

El lunes comenzó con una noche sin sueño y con una fuerte migraña por la mañana acompañada de fuertes nauseas. 


Mi tía sale a trabajar a las 8 de la mañana y regresa 15 minutos después diciendo que la habían despedido (cuidaba a una señora con Parkinson y locura senil todos los días, solo el domingo descansaba, así que no la veía mucho). Auméntenle el tener que soportar las "cursilerías" o "empalagosismos" y un complejo de auto conmiseración lastimero de su parte (vivió mas de 25 años sometida por un marido golpeador y un complejo de inferioridad muy marcado)  a los que no estoy acostumbrada y tenemos como resultado un negro día - aunque eso es decir poco-. 


Además de todo lo anterior mi mamá sale a la papelería y le roban su bicicleta.


Resultado: Policía  0 / Malandrines: 5464684154641641 (los tipos se han robado bicicletas de niños aún cuando los niños las siguen montando). 


Como es de imaginarse estaba muy enojada. No comí nada porque sabía que vomitaría. Aun así… no pude mantener ni el agua en mi estomago. 

Con el dolor de cabeza, el dolor de estomago y el hambre que me mataba, preferí dormir, todo el día. Y aún así, cuando desperté en la tarde-noche, seguía de malas. La migraña no daba tregua y el fuerte sentimiento en mi pecho de que "me había perdido de algo" tampoco. Me metí a bañar pensando que el agua helada calmaría mi temperamento. Colmo, el agua estaba caliente y me moleste aún más al salir y sentir el calor y la humedad de la noche. Me vuelvo a acostar en mi cama con las luces apagadas.


Después: el horror. Tocan la puerta, mi primo abre.  


- Lizbeth te hablan - dice mi primo. 


Hago cara de fastidio. 


- ¿Quien? - sigo con mi cara de "fuchi" y sin levantarme de la cama, tapándome el ojo con una mano, pues estoy segura de que si la quito, quedaré tuerta. 


- No sé, no lo conozco. - Me dice inocentemente.


- Pu"% Ma$"% ¡MARLENE! ¡Ve fíjate quien es! - Le ordeno a mi hermana menor. Obedece sin chistar (todos me conocen cuando estoy de malas).


- Es el Hormiga – dice tranquilamente sin ocultar su desagrado.


La reacción fue en cadena: el grito de ¡Ay no! de mi mama se mezclo con mi grosería y el gruñido de mi hermana. Todos me miraron esperando una reacción (Mi mal humor no engañaba a nadie). Me levante rápido y mirando al cielo pidiendo paciencia, salí a su encuentro. 


Al abrir la puerta, algo en mi se transformo y en lugar de sentir ira, deje de sentir. Lo vi, me vio. Me sonrió, y trato de acercarse a mí con la intención de un abrazo mientras decía: Hola hermosa.


Aquí debo señalar que iba vestida de mallones largos (a la pantorrilla) grises y una playera negra (de esas de las que regalan en los eventos como “agradecimiento” por participar) y el pelo suelto y sin cepillar, (mi cabellera es larga y rizada, así que siempre doy la imagen de una medusa… y me sentía igual) su halago me pareció imprudente y sin sentido. 


Al ver que no me suavizaba con sus “buenas maneras” trato de decirme aún con la sonrisa y bromeando:


- La última vez que vine te portaste bien cul… - no pudo terminar su frase porque lo interrumpí.


- ¿Qué quieres? – La sonrisa desapareció enseguida



-  ¿Cómo que que quiero?


- ¿A qué viniste?... no estoy de humor para soportar pendejadas … vete…  - Miro detrás de él y veo el mismo carro morado en el que había llegado la otra vez, tal vez dentro estaban los mismos “tipos” que me vieron correrlo  y ¿aun así se animaba a “tratar” de verme? – no quiero verte… `caile´.


- Lizbeth ¿Qué te pasa?.. ¿Por qué estas así?


- Ya te dije, no quiero verte, estoy de malas, le robaron la bici a mi mama, tengo migraña, no he comido nada y tengo calor. Es la última vez que te lo digo por las buenas: vete  –  le digo tranquilamente y pronunciando en un tono calmado. Sin levantar la voz, sin rastro de enojo o cualquier otro sentimiento.


- No me quieres ver hoy… o nunca…  - Me dice viéndome como si yo hablara en otro idioma.


- Ya te dije, no estoy de humor… vete. – Intento entrar a mi casa, cuando lo escucho rechinar los dientes (sé que no es buena señal), me detengo y lo escucho masticar las palabras mientras se me acerca.


- No me voy a ir, me vale que me quede aquí toda la noche, quiero estar contigo y aquí me voy a quedar. – mi mira retándome y su ceja se curva de una manera especial (Siempre me pareció como si fueran los cuernos o algo por el estilo y me gustaba mucho, esta vez me sentía indiferente).


- Esto no es un juego Hormiga, haz lo que quieras, quédate o vete… me da igual. Simplemente entiende que no te quiero ver… y ya. No estoy de humor así que evítate mas humillaciones.


- Lizbeth estas…. – no lo dejo terminar otra vez. Le pongo la mano en la cara (se que le molesta eso, y lo oigo rechinar los dientes de nuevo). – Dímelo entonces… dime que soy un idiota, que soy un “nefasto” y un “naco”… dime que no soy suficiente para ti.


- No tengo porque darte gusto. Piensa de ti lo que quieras, piensa de mi lo que quieras. A mí me viene valiendo. Simplemente haz lo que quieras – le dije a medio bostezo - , yo tengo sueño y me duele la cabeza, así que buenas noches… con permiso. – le dije finalmente para apartar su brazo que detenía la puerta para que yo no entrara.


- ¡No! ¡Espérate! – lo escuche casi gritar, y también escuche el “huuuuuuuuuuuuuuuuu” de sus amigos. No dije nada, no mire atrás, no tuve reacción alguna.


Cerré la puerta y lo siguiente que vi fue a mi mamá, mi tía, mi primo y mi hermana mirándome fijamente. Nadie dijo nada. Según ellos miraban la televisión, la verdad es que el volumen era tan bajo que ni yo, que pase por un lado, escuchaba algo. O tal vez estaba “en shock” y no me daba cuenta de las cosas.


Me volví a acostar y me puse la toalla húmeda en la cara. Sentía ardiendo mi piel. Bajo la toalla note mi sonrisa. Y comencé a “des-anestesiarme”.  Sentía como corría la adrenalina por mi cuerpo. Y no pude estar acostada más tiempo. Me senté en mi cama y mi primo me miro.


- ¿Ya se fue? – pregunto bajito y “tanteando” terreno.


-  No creo. Ha de estar tratando entender lo que le dije. – le sonreí a mi primo. Él me regreso la sonrisa y fue a su bicicleta a desamarrar la cadena. Lo mire interrogante.


- Por si acaso – Lo vi meter la cadena en su pantalón y reír nerviosamente. Solté la carcajada.  


- Créeme que no es necesario. – Mi primo no conoce la historia o el “pasado oscuro” que nos une a H y a mí. Pero creo que con lo poco que mis hermanas le habían contado tenía suficiente para creer que mi vida era una película de drama/acción. Y no esta tan equivocado. (Jajajajaja).


Más tranquila me volví a recostar en mi cama, y escuche cuando mi hermana menor y mi primo salieron de la casa a “tomar aire”. Mi mamá y mi tía habían tenido suficiente de la “televisión” así que se fueron a cenar. Casi un minuto después, Marlene volvió a entrar y me dijo:


- Lizbeth te hablan.


- Chin&!$” ¡¡¡¡¿¿¿¿y ahora quien????!!!! – dije gritando y levantándome de brinco.


- Jonathan – dijo mi hermana y se burlo de mi.


- Ah. – dije algo avergonzada.


Salí a encontrarme con mi amigo. Aunque debo confesar que también quería saber si H seguía por ahí. Salude a mi amigo de beso. Y el saludo a mi primo y a mi hermana. Un carro paso por la calle lateral y mi hermanita me empujo adentro de la casa.


- Pensé que era… - me dijo a modo de excusa y agacho la mirada.


Me reí y la abrace. Agarre de la mano a mi amigo y entramos a mi casa. Me acosté y el se sento a mi lado. Me volví a poner la toalla en la cara.


- Te vas a dormir- dijo sorprendido -  ¿Estas enferma? ¿Qué tienes?  – pregunto preocupado.


- Migraña – le dije con un nudo en la garganta.


- Pobrecita – dijo en tono sarcástico y comenzó a “sobarme” la cabeza.


Mi mamá entro a mi cuarto para preguntarme si iba a cenar y saludo a mi amigo (ellos se llevan muy bien) mientras, yo, bajo la toalla, lloraba silenciosamente.


No fue mucho, pero fue suficiente.


Comencé a participar en la plática, aún bajo la toalla. Y después de 15 minutos (aprox) mi amigo se fue. Y yo pude mandar un mensaje a una amiga para “desahogarme”.


Me sentía bien. Rara. Pero bien.


Tenía la emoción contenida.


Estaba… ¿feliz?


Quería llorar, pero también quería reír a carcajadas. Me sentía bien por lo que hice por mí, pero me sentía mal por como lo hice sentir.


La verdad estaba entre mi lado “malo” y mi lado “bueno”.


Una parte de mi sentía pena por H. Porque sabía lo mucho que lo había herido al no explicarle el porqué de mi decisión (desde la vez anterior).


Pero otra parte de mi estaba feliz, porque sabía que a pesar de todo, esa era la única manera de “soltarme” de él.


Porque me di cuenta de que aún en mis momentos de “locura” más marcada, puedo ser cabal y firme.


Hable con mi amiga por teléfono y mientras lo hacía me subí a la azotea de mi casa. Últimamente me gusta estar mucho ahí. El frio de la noche acompañado del viento fue el mejor remedio para mi migraña. Cuando baje (una hora después) me sentía bien. Me sentía viva. Aunque muy cansada. Así que me tome mis pastillas, me acosté y pronto me quede dormida.


Pero bueno. Eso solo fue el lunes.


Lo demás… tal vez lo cuente… tal vez no… lo “importante” fue esto.

Lo demás… es solo lo “común”.

4 comentarios:

  1. Fe de erratas: Me acabo de dar cuenta de que en esta entrada escribi el "carro morado"... cuando en realidad es "el pontiac negro".

    No se porque escribi morado...pero bueno. He ahi el carro "correcto".

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  2. JAJAJA NO MAMES TU VIDA SI K ES DE TELENOVELA, PERO ME ALEGRA K YA NO TE DEJES LLEVAR POR "H", ES BUENO RESPERAESE A SI MISMA.ME GUSTA K "TE KIERAS" PERO MAS ME GUSTA K POR FIN TE DES CUENTA DE TODO. BIEN POR TI AMIGA. TE MANDO BESOS A Y SIENTO LO DE TU MAMA K ONDA CON ESA GENTE RATA K POCA MA... JEJE BYE

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  3. Gracias Gaby. Pues mi vida (y la de todos) esta llena de "curiosidades" la unica diferencia esta en que a mi me gusta escribir sobre ella y mostrarsela a los demás, por eso parece mas "drámatica".

    Aunque aveces la realidad sorprende.

    Jajajaja.

    Justo ayer recordaba como "conoci" a H y me parecio de película.

    Lo escribiré hoy, aunque será algo largo asi que no se si lo publicaré. Pero lo termino y te lo mando a tu correo. ;)

    Jajajaja.

    Es hora de darle vuelta a la hoja.

    Un besote amiga.

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  4. Weeey no conoce mi vida!! esa si ke es una telenovela a poco no??? jajajaja amigaaa te pirateaste mi tituloo jajajaja bueno nahhh el si esta diferente... necesito que me ilumines y me digas que chingados es fe de ratas... jajaja o como sea jajja

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¡¡sueltalo!!