jueves, 1 de julio de 2010

El Coloquio

Bueno, aunque tarde pero seguro, he aquí la crónica del día del Coloquio de tesis:


La presentación era a las 9 de la mañana. Miré el reloj, eran las siete y le enviaba por correo mi presentación y mi discurso de apoyo a una amiga que ayudaba con la organización del evento… y para acabarla: todavía no me dormía (y era obvio que no lo haría a solo minutos de la presentación).

Después de un café y un pan duro (que no duraron ni quince minutos en mi estómago), me metí a bañar a eso de las 8. No sé si me quede dormida en la ducha pero se me hizo tarde. A las 9 exactamente salí rumbo a la parada del camión. Por suerte el camión venia a una cuadra. Desgraciadamente para mí, un tráiler de doble remolque se atravesó y provoco que mi camión se fuera por otro carril. “No hay problema” me dije a mi misma “Ahorita pasa el siguiente… además esos eventos nunca comienzan a la hora exacta”

Después de todo lo ocurrido, estaba conforme, agusto y debo decir que hasta tranquila. No sentía nervios, tal vez porque seguía drogada (toda esa semana duplique mi dosis normal de anti ansiolíticos), además estaba preparada y me sentía segura de mis argumentos. Mi coordinadora de carrera días antes me dijo: “No se preocupen que no es nada “serio” es solo un “ensayo” de cómo será el de verdad.” Aún así en ese momento no le creí. Ahora, esperando el camión con casi quince minutos de retraso estaba segura de que decía la verdad. Me comencé a desesperar porque mi camión no pasaba.. y fue en ese momento cuando me encontré con Jorge mi amigo Chef que tiene un restaurant de comida mexicana cerca de ahí, le conté lo ocurrido y solo se burlo de mi diciéndome lo estúpida que era al no ir caminando a la universidad, algo que obviamente no ayudo (debo decir que mi universidad esta a escasos 5 minutos en camión y 10 minutos caminando, cuando mucho). 

Como sea, llego mi camión y ya arriba me sentí en el rumbo correcto. Mi seguridad volvió al bajarme y entrar en la escuela. Creo que me “sentía demasiado” he iba tan concentrada en mi proyecto que no me fije en un pedazo de banqueta levantaba, lo que ocasiono que me tropezara de una manera taaaaaaaan bochornosa que di gracias por los lentes de tipo Paris Hilton que traía.

Finalmente entre al auditorio donde sería la presentación, mi coordinadora de carrera estaba dando la bienvenida a todos y me miro reprochante pero aliviada cuando entré. Me senté y no quise ver a mi alrededor pues muchas personas me conocen y me sentiría presionada si me llegaran a saludar o preguntar algo como ¿Tu también presentaras proyecto? Ya quiero escucharte.

Se que se escucha fanfarron pero las personas que me conocen esperan mucho de mí. Y ciertamente mi actitud (una revoltura entre narcisista y altanera con necesidad de aceptación) siempre quiere llenar esas expectativas con la gente. Aunque obviamente no soy nada comparada con mis otros compañeros, quienes también presentarían su proyecto: Diana y Piña. Los cuales, por cierto, no habían llegado en ese momento.

Mi amiga Ale, que ayudaba con la organización me saludo, se me acerco y me dio una carpeta con mi discurso de apoyo. Le di las gracias, pero al abrir la carpeta vi que no era el discurso correcto. Me asuste. Si me había equivocado en enviarle ese discurso, ¿también me había equivocado en la presentación? En una presentación había agregado una diapositiva con un titulo de broma: “HIPOTESIS APOCALIPTICA – NEUROTICA – SEMI PARANOICA DE LOS MEDIOS” y obviamente exponía una hipótesis irreal, que me invente solo para distraerme de la “seriedad” de mi trabajo.

Le pregunte a qué hora era mi turno. Me dijo que era la tercera. En ese momento el primer exponente se levanto y comenzó a explicar su proyecto.

Tome la decisión de ir a imprimir mi discurso. Era lo único que podía hacer. Y de paso comprar una botella de agua de dos litros. (Descubrí otra cosa curiosa de mi: cuando estoy muy nerviosa pero no lo demuestro tomo litros y litros y más litros de agua, también cuando quiero llorar de la desesperación).

En el camino me encontré a Diana que también iba deprisa, le conté rápidamente mi problema, le di mi bolsa, saque mi memoria USB y mi cartera y nos separamos.

En el ciber imprimí mi discurso y decidí no checar lo de la presentación. De todas maneras las diapositivas eran solo un apoyo. Y ciertamente no me gustaba mucho la presentación que había hecho. Decidí dejar que fluya todo, de todas maneras, lo “improvisado” sale mejor.

Al regresar al auditorio vi que Piña ya había llegado, él, Diana y Ale estaban sentados casi juntos y me fui directamente con ellos. Ya con el discurso impreso, y escuchando a los expositores que eran un semestre más jóvenes que yo, me sentí nuevamente segura. De hecho demasiado. Por lo regular cuando uno está nervioso reacciona más rápidamente hacia ciertas cosas. Yo estaba demasiado relajada.

Cuando el primer participante termino de exponer su proyecto y se paro frente a ellos con micrófono en mano (muy de tipo American Idol) fue cuando caí en cuenta quienes eran los que estaban como “jueces” en el panel.

El primero era LuisFher, la mayoría saben la historia, grosso modo: un maestro joven de no más de 35 años, gay de closet que es mi vecino, ergo le conozco su historia la cual no oculte a mis amigos, ergo me odia por lo que me reprobó hace un año (y recalco el ME reprobó), ergo le odio, ergo trate de hacer que lo corrieran (bueno, mi grupo y yo) ergo me odia aún más. Sin embargo eso no le quita el hecho de que es una persona con amplio conocimientos en materia de proyectos e investigaciones, principalmente en materia de comunicación política y estadística, tanto en fondo como en forma. 

Dígase en pocas palabras experto en MI PROYECTO.

En segundo lugar estaba mi coordinadora de carrera (a la izquierda). Una persona extraordinaria con la cual tuve mis enfrentamientos hace como dos años… pero bueno. En este momento le respeto académica y personalmente y le guardo un sincero cariño. Ella gano el año pasado el premio Nacional de Tesis de maestría (creo). Por lo que obviamente esta sobre calificada para “criticar”.

En tercer lugar estaba mi profesor favorito, Farina (a la izquierda con el traje), un maestro extranjero, paraguayo, con el don de genio y un carisma atronador y apabullante. Experto en periodismo económico, radial y ciberperiodismo. Todo un personaje que tenía la manía de hacerme preguntas engañosas solo para ver como las respondía. 
 
Después estaba la maestra Claudia (junto al maestro Farina), otra maestra especializada en radio, además de muy perspicaz y quisquillosa con los detalles, de hecho gracias a eso, es la directora de Radio Universidad de Guadalajara en Ocotlan (mi rancho), con la cuál tuve que repetir un semestre hace un año debido a que reprobe como consecuencia de mi enfermedad, de la cuál ella esta al tanto debido a que cuando reprobe, me mando llamar a su despacho y me preguntó que me pasó ese semestre (como dije antes, la gente tiene cierta expectativa hacia mi) por lo que tuve que explicarle con detalles.

Y finalmente pero no menos importante, la maestra Yadira. Experta en análisis de contenido (mi tesis), estadísticas, metodología, asesora titular (en diferentes universidades) para la creación de proyectos de investigación y tesis a nivel licenciatura y master. con la cual, cuando nos dio clases también tuve cierto roce. Aunque en esta ocasión fue solamente de mi parte. Esta maestra es una de esas personas que terminas odiando de tanto que te exigen y de como te tratan, pero que agradeces y admiras profundamente.

Sinceramente, cuando sea grande quiero ser como ella. 

De regreso al Coloquio escuche las críticas y recomendaciones de los maestros. Esta vez los cinco opinaron. Aun no me sentía nerviosa. Mi seguridad me hacia estar en un estado semi zombie (o tal vez era cansancio). Paso el segundo exponente y a mitad de su presentación ya estaba aburrida, pues mis amigos y yo criticamos su presentación y nos dimos cuenta de que sus textos de apoyo no serian suficientes para sustentar sus argumentos, por lo que los maestros le recomendarían muchos más: Martin-Barbero sería el principal, decidimos. 

Me levante para cambiar de lugar, estirar las piernas y buscar un café, en eso vi a uno de mis mejores amigos (¡Hola!) y curiosamente en lugar de sentirme apoyada por su presencia (el estudia Ingeniería, por lo que la única razón de que estuviera ahí era para "apoyarme") me sentí presionada. Aún así agradecí su presencia (¡Gracias monstruo!).

Por fin mi turno. Me presento la maestra y antes de que terminara yo ya estaba de pie y al frente del salón. Tome el microfono y repase mentalmente todas las caras y sonreí tranquilamente hasta que vi a mis amigos y sus caras de angustia. En ese momento me puse nerviosa. Y no de buena manera, me temblaban las manos y la voz se me escucho débil y cortada al decir "Buenos Días, mi nombre es Lizbeth Cortez y les presentaré mi proyecto de investigación el cual titulé...mmmm... *cof cof*.... " 

Houston, we have a problem.... ¡¡¡Se me olvidó que titulo le había puesto!!!

Tuve que improvisar. Respiré profundo y volteé hacia la pantalla que tenía detrás de mi donde se proyectaba mi presentación y leí directamente de ahí el titulo. Fue cuando me invadió nuevamente el pánico al comprobar que efectivamente esa no era la presentación "buena" que tenía. Esta era la que tenía la diapositiva con la hipótesis de broma. Aunque en lo demás estaba exactamente igual. Al menos eso creí. 

Me recompuse y trate de comenzar calmadamente. Traté de leer mi discurso de apoyo, pero era muy difícil tener una carpeta con hojas sueltas en una mano y seguir el hilo, el microfono en la otra y además controlar la laptop para que avanzaran las diapositivas al mismo tiempo. (Lo sé, debí ensayar la presentación antes y tomar tiempos para que avanzara sola... pero no lo pensé en ese momento).

Empecé a leer y a explicar los términos sin apoyo de mi discurso, de todas maneras me los sabía de memoria, pero creo que no tenia orden la forma en la que lo hacia (Nota personal: además de los tiempos también redactar apuntes en una ficha bibliográfica para mejor manejo). En cierto momento recuerdo que dije: "El abstencionismo es eso que les explique hace un momento, pero no se revuelvan con los términos de voto nulo y voto en blanco pues, según dicen... " ¡¡WTF!! Y en otra ocasión dije: "Mi supuesta hipótesis tratará de explicar... " ¿A quien se le ocurre decir eso frente a casi 50 estudiantes de periodismo y 5 maestros con doctorados o especialidades?

Lo bueno es que los maestros (les caiga bien o no) saben como soy por lo que solo se rieron (junto con todo el auditorio) ante mis ocurrencias. Lo mejor de todo fue cuando la diapositiva con mi hipótesis apocalíptica apareció en pantalla y solo pude decir antes de cambiarla rapidamente, esperando que nadie la haya alcanzado a leer: "Jeje, eso no... era... solo un chiste personal... pero bueno.. continuando con mi metodología...".

Y terminé mi presentación diciendo: "Pues bueno eso es todo de mi parte  por ahora, muchas gracias."

Aplausos y todo eso. Ahora si, llego la hora en la que sabía debía ser diplomatica y soportar las críticas, (seguramente muy despectivas departe de Luis Fer que para colmo sería el primero en comentarme). 

- Hola Liz,-sonrisa falsa de mi parte- buenos días, ¿como estas?-asentimiento con la cabeza y sonrisa congelada en el rostro-... pues bien tengo mucho tiempo que no te veo y me da gusto ver que... bueno... que trabajas en algo....  -sonrisa aun más amplia y falsa, además de un tic nervioso en mi ojo-... muy bueno... me parece muy interesante tu propuesta, bien sabes que es mi área de especialidad-con tono socarrón- pero creo que deberías dejar de concentrarte en el impacto y solamente centrarte en el contenido.... el impacto fue importante en su momento... ahora ya no lo es... así que olvídate de esa parte-no supe en que momento desapareció mi sonrisa-... por otro lado creo que será muy enriquecedor en el sentido periodistico que estudies el contenido... bla, bla, bla bla bla... 
Le puse atención, mucha... y apunte mentalmente los textos que me recomendaba... y en ese mismo momento los comparaba con los que yo había leído o tenia pendientes. Y al ver que sonreía satisfactoriamente no pudo evitar decirme:

- Te recomiendo a Jorge Alonso, creo que sus textos te serviran de mucho, es dificil de conseguir pero tiene varios articulos que.... no se... tal vez... servirán...

En solo un segundo recorde a Jorge Alonso, tuve el placer de conocerlo durante la presentación de un libro en la FIL del año pasado y tenia, tanto su discurso y analisis del libro que tambien me servia de apoyo, como su correo y su número de telefono. Y mire conspiradoramente a mi compañero Piña, quien también lo conoció ese día.

Mentalmente me reí:  MUAJAJAJAJAJAJAJA ¡tragate esa Luis Fer! 

- Pero en general vas bien... -dijo finalmente y con una sonrisa tan falsa que se paresia a la mia al principio, le sonreí y dije gracias en voz muy baja

Luis Fer terminó su participación, Rosalía y Farina no comentarón, y le pasarón directamente el microfono a Claudia. Quien en cuanto tuvo el microfono me saludo con una sonrisa y me dijo:

- Bien Liz, me da mucho gusto que te animes a este tipo de proyecto, bien sabes que me da mucho gusto leerte o escucharte en cualquier lugar, pero debo puntualizar algo -Oh oh- sé que este tipo de eventos son solo un caliz para ustedes pero creo que ya estas en la recta final de tu carrera por lo que debes actuar como tal... -¡changos! Ya me han reclamado por mi ropa en exposiciones ¿este será el mismo caso? ¡Las botas! No las "bolie".... o tal vez ¿el peinado?-... como una profesional... como lo eres Liz, por lo que me sorprende bastante que en tu presentación tengas faltas de ortografía -¡TRÁGAME TIERRA!- y también se que te cuesta bastante trabajo, pero practica más lo de los acentos y los tiempos ¿ok? -$·&"$&$%&-... bien.. entrando en materia me da gusto que te interese la politica bla bla bla bla bla.... 

La verdad no le puse mucha atención, la escuchaba pero muy a lo lejos... pensaba en los acentos que olvidé poner y no quería ver las caras de mis amigos o conocidos.

Después llego el momento por el que esperé desde que comencé: la crítica de Yadira. 

- Liz hola no sabes el gusto que me da ver que tu proyecto sea de política, tal parece que los jóvenes y la política no se llevan y no se porque, pero me da gusto que no sea tu caso. Bien, pues yo como ojos nuevos ante tu proyecto debo decirte que se nota que sabes, que te has empapado en el tema, pero creo que te cuesta trabajo plasmarlo y mostrarlo a los demás...-¡por fin! alguien que me entiende- así que yo te recomiendo... bla bla bla... y con respecto a la metodología, yo no conozco la que tu dices, pero eso es cosa mía, no tuya.. así que mejor usa bla bla bla bla... y adaptarla a tu proyecto bla bla bla bla... en general muy bien Liz, me da mucho gusto ver los avances de tu proyecto y me gustaría leerlo. Pienso que será muy enriquecedor. -cuando dijo eso tuve un orgasmo académico-

Terminó su participación y nuevamente aplausos y todo eso... hice una reverencia de tipo princesita, y muy al fondo vi que unos amigos hacian "la ola" y sonreí abiertamente. Sin embargo al llegar a mi lugar y sentarme se me escapo un suspiro de tipo cuando lloras y sentí nuevamente las orejas rojas de la vergüenza por las faltas de ortografía que tuve. Se me razaron los ojos pero me controle, despedí a mi amigo ingeniero (creo) y mejor me concentre en que mis amigos aún estaban a mi lado.. y solamente dije: "No puedo creerlo... no jodas... que llegué un terremoto en este momento, se habrá la tierra y que me trague...."

Quince o veinte minutos después se fue la luz... mis amigos solo me voltearon a ver acusadoramente....
Yo solo me reí y me tomé mi agua.


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 Esta es la foto del Auditorio Mario Rivas Souza dentro de la Biblioteca Mediateca. No encontré fotos de ese día, pero imaginense lo mismo, pero sin panel al fondo (si no por un lado, ahí por donde anda la cámara) y sin atril.  
Y finalmente la Biblioteca Mediateca:




La última foto es del día de la inauguración hace como tres años... pero bueno... tenía que mostrarla por dentro. El auditorio esta en el cuarto nivel (ahí donde se ve a una persona de amarillo entrando) Un día de estos tomaré fotos de la biblioteca y de toda la universidad. Lo haré como despedida de mi vida universitaria. 

Mientras nos seguimos escribiendo. 
Un beso. 

Liz ;)

5 comentarios:

  1. Estoy releyendo esta entrada y veo con horror todas las faltas de ortografía que tengo... principalmente acentos en tiempos pasados.

    U.U

    Volveré a la primaria. He dicho.

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  2. Jajaja, usa el corrector ortográfico !!! A mí me ha salvado muchas veces...

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  3. Curiosamente lo uso muy seguido. De hecho tengo un programa especial que me marca los errores, pero aveces se desconfigura o me marca errores como en este momento en "desconfigurar" Y que yo sepa lo escribí bien.

    Además conozco todas las reglas ortográficas pero escribo muy rápido y nunca me acostumbré a poner acentos. Tampoco cuando escribo a mano.

    Por eso regresaré a la primaria. O compraré un librito de esos que tienen ejercicios después de cada capítulo.

    :S

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  4. Hola Liz, es la primera vez que ando por aquí (ya estoy entre tus seguidores)y me encantó tu crónica de la exposición reflejaste muy bien los nervios y todo lo que se siente en momentos así. Yo soy de Argentina y estudio Comunicación,¡conozco a Barbero!lo he leído. En fin, espero leerte seguido, bay.

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  5. Muchas gracias princesa Jazmin. Un honor tenerte por estos lares, y espero verte seguido. Un saludo a tu "rancho". Jajajajaja
    ;D

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¡¡sueltalo!!