martes, 21 de diciembre de 2010

En las agridulces mieles de la luna II

Prometí una segunda parte y pues aquí la tienen.

Estoy sentada en el colchon con su computadora (que dicho sea de paso no me gusta porque tienen linux). Llevo aquí casi dos semanas, y la verdad es que estoy tan comoda que me da miedo.

Después del entierro de Jorge, al día siguiente despues de recuperar unas cuantas horas de sueño, me encaminé a eso de las cinco de la tarde a la casa de mi abuelita en Gdl (una hora y 45 minutos de camino) , donde dejé mis maletas por culpa de mi obvio estado de shock.

Llegue a casa de mi abuelita ya muuuuuy noche. Eran casi las 9 (maldito trafico), y en lo que hice maleta pensando en las advertencias de mi mamá del tipo: hace mucho frió. Ps se me hizo mas tarde. El boleto que habia reservado salia a a las diez y media y era logico que no lo alcanzaría. Asi que cambie mi reservación al de las 11. Mi sorpresa fue que ya no habia lugar. Asi que tuve que esperar hasta el de las 00:30 am.

Ningun problema. De todas maneras no hay prisa.

Mi querido Cherub me marcaba cada 15 o 20 minutos preguntando mi localización y recordandome: "no olvides la camara", "esta haciendo frio", "recuerda que estaremos primero en Cuernavaca este fin", "No vengas tan cargada", "Cuídate y no compres nada en cuanto te bajes...", "bla bla bla bla"...


¡DIOS! ¿Cómo si fuera mi primer viaje sola?

El punto es que llegué a Cuernavaca despues de casi 11 horas de camino. Porque para colmo me fuí el fin de semana que hay mas trafico por culpa de la "virgencita". Fue frustrante que ya estando en Cuernavaca durara mas de dos horas en el trafico a solo dos cuadras de la central.

Pero aún con todo eso, disfrute el viaje. Tener tanto tiempo callada mi mente me permitió analizar lo que ocurría en mi vida en ese momento, lo en paz que me sentía con Jorge y lo protegida también.

Ese fin de semana lo pasamos en Cuernavaca. Él tiene como trabajo los fines de semana entrenar a los niños genios matemáticos que participan en las olimpiadas, tanto nacionales como internacionales. (See, yo tampoco sabia que existia eso).

Y desde que llegamos al DF, el domingo en la noche no nos hemos separado mas que para lo necesario. Hasta me llevo a su trabajo, un solo día, después ya no quizó hacerlo porque según sus palabras yo: "lo distraía". ¡Anda ya! ¿Distraerle de que? Se la pasó jugando Wesnoth. (Es un nerd).

En honor a la verdad no he conocido gran parte del Distrito Federal,si acaso ahora semi sé andar en el metro (después de que me perdí una vez), se llegar a Bellas Artes y puedo comprar en Walmart, La comer o llegar hasta la Lagunilla,  pero independientemente de eso, no me importa.

Estoy conociendo una parte de mi que no creí nunca ver. Eso de compartir vida. En el estricto sentido de la palabra, nunca pensé que fuera tan "bonito".

Tal vez estoy alumbrada simplemente porque despues de una tragedia llegue directamente a los brazos de mi amado. Pero aún así. Me siento bien.

Estoy tranquila. Y apesar de que cuando estoy sola aún lloro la perdida de mi amigo, me siento bien. Simplemente por el hecho de amar y ser amada.

No solo por Cherub, si no por todos mis amigos y mi familia que estan al pendiente de mi. Mi celular no dejo de sonar un solo dia preguntando por mi estado de animo.

Cherub es un amor. Aunque es rarísimo. Es un matemático que me divierte con enigmas mientras comemos. Me hace reir con sus tonterias y me hace enojar con otras. Me tiene completamente consentida. Si quiero un helado, él me compra un galón. Si quiero una paleta el compra 20. Si quiero un chocolate, me compra una caja. 

Ayer se le ocurrió comprar un vino tinto para tomar mientras veíamos el "eclipse total de luna". Es dolorosamente cursi. Pero no le gusta demostrarlo mucho. Y esta bien para mi.

Si lo fuera demasiado creo que vomitaría.

Hace unos días fue el cumpleaños de su papá, (que dicho sea de paso vive en Zacatecas) así que le marcó. Se me ocurrió felicitarlo, y entre platica y platica con Don Señor Suegro terminé siendo invitada/obligada a pasar la navidad con ellos, sin posibilidad de negarme.

Si hay algo que heredó de su papá fue la necedad y la insistencia. Aunque sus papá es un poco mas extremo. Así que ahora estoy comprometida a pasar navidad con su familia. Si creí que esto no era serio en un principio ahora ni como dudarlo.

Estoy nerviosa, si es cierto.

Pero estoy mas feliz que nerviosa.

Estoy emocionada.

Tengo miedo, pero de ese miedo que se siente bonito. Como cuando te subes a la montaña rusa.

Y más que el hecho de conocer a su familia, es el hecho de que me gusta esta vida. Y ahora no estoy muy segura de lo que quiero para mi en un futuro.

Mis planes poco a poco se desdibujan en el pizarron. Y en lugar de querer acoplarlo a mis planes, me estoy acoplando a los suyos. Y la verdad ahora no se si eso sea tan malo.

Tal vez estoy vulnerable. Tal vez estoy enamorada/apendejada. Pero por ahora me dejaré llevar.

Quiero terminar este año 2010 con él, quiero estar el día de su cumpleaños con él (el 28), quiero que sea la primera persona con la que me besé entrando el año, solo quiero estar el mayor tiempo posibe con él... ya después veré que haré con mi vida.

Ps como dije antes: No tengo ninguna prisa.

Mientras sigo en las MIELES DE LA LUNA.

Cada vez menos agrias y mas dulces.

Un beso a todos.

Felices fiestas.

=D

jueves, 16 de diciembre de 2010

En las agridulces mieles de la luna I

Actualizando un poco la situación: me encuentro en el DF. Lugar de residencia de mi querido Cherub.

Tantas cosas pueden pasar en tan poco tiempo. Tantos sentimientos intensos en tan reducido espacio.

Estoy feliz y me siento plena. Pero también estoy triste y me siento culpable.

Me explico.

Mi hermana menor y yo nos fuimos de nuestro adorado rancho para asistir a una fiesta familiar en GDL y aprovechamos para quedarnos una semana de "descanso". La verdad, a pesar de que la fiesta fue buena y todo eso yo solo pensaba en los nervios que me inundaban ya que después de ahí yo me retiraba para vacacionar con mi novio.

Todo eran nervios, miedo y alegría cuando un simple mensaje de mi mamá me cambio la vida: "Jorge murió, no se que paso, regresen hoy". Mi mundo se vino abajo.

Jorge es, fue y será uno de mis mejores amigos. Acababa de cumplir 24 años este 4 de octubre. Cada vez que tenia una crisis en mi casa, me refugiaba en la de él. Era un cabron bien hecho. Gay consumado, pero nunca joto. Un hombre responsable y maduro cuando quería. Master Chef de comida internacional y con carrera trunca de Administración de empresas. (estaba en el año sabático porque abrió un restaurat de comida mexicana primero y luego, cuando se acliento, lo cerro y abrió Aragón Banquetes.

Le iba tan bien al cabrón que me da risa todo lo que pasó.

Se que la risa no es lo correcto, pero si hubieran conocido a Jorge me comprenderían.

Fue tan curioso estar riendo a carcajadas y llorar mares, al imaginar lo que diría mientras lo enterrabamos, que aún hoy sigo en negación.

A Jorge nunca le gusto la Navidad, porque no tenia con quien pasarla o porque no le gustaba estar con su familia. Así que siempre organizábamos nuestras propias fiestas para después del "compromiso familiar" hacer nuestra propia fiesta. Fue así como nos convertimos verdaderamente en una familia.

Lo único que le gustaba a Jorge de la navidad eran las flores de noche buena.

Entonces ya imaginarán lo que le compre para su tumba.

Y no feliz con solo dejar la "macetita" ahí a la deriva. Tuve que plantarla, mientras lloraba y lloraba, no supe en que momento se fue la gente... o la luz del sol. Solo se que mientras plantaba y lloraba y le decía palabrotas por haberse ido, sentía que mi mundo se hacia cachitos. Aun siento la tierra fría en mis uñas. Y el pasto húmedo en mi trasero.

Pero dentro de lo positivo el estar haciendo algo solo para él me relajo un poco. Y mientras hacia jardinería postmortem pensaba en lo que compartí con el. Los consejos que me dio y sobre todo lo que ahora tengo que hacer por él.

Jorge fue una de las personas mas importantes para mi recuperación de la depresión -si no es que la mas- Tenia una particular manera de decir las cosas que, aunque dolía, te dejaba pensando en serio. Era mi ese hermano que nunca quisiste pero que de alguna manera llego a tu vida. Y que nunca valoraste lo suficiente. Con el que te peleabas a gritos (a veces hasta a golpes -bromeando, por supuesto-) con el que decias palabrotas y leperadas como si fuera lo mas común.

Creo que hoy no estaría donde estoy de no ser por Jorge. Y eso debo agradecerselo. Jorge me incito -si no es que obligo- a que viniera al DF a pasar Navidad con Cherub. Me decia: "Has de estar pendeja, tienes un macho que te va a dar todos los días... ¿y no quieres ir?". Jajajaja.

Y no solo por eso, por muchas cosas mas. Él me hizo ver la verdad de mis acciones y mi comportamiento. Me hizo ver que el miedo es lo que me mueve. Me hizo entender que debo vivir sin tratar de controlarlo todo. Me hizo ver que si alguien me quiere debo "dejarme querer". El me enseño que no debo de sentir miedo a amar. Que no debo de sentir vergüenza por sentir. Que es normal tener dudas, pero no debo quedarme atorada ahí.

ES POR ESO QUE HOY ESTOY EN LAS MIELES DE LA LUNA CON CHERUB.

Nunca creí que diría esto, pero: Gracias Jorge. Sin ser mujer me hiciste entender lo que significa ser una. Sin ser hombre me mostraste lo que es ser verdaderamente uno. Y siendo una vivora me enseñaste a ser una persona.

Llevo casi tres horas escribiendo esto. Entre lágrima y lágrima hoy te digo que te voy a extrañar amigo. De verdad que si.

Pero viviré por ti y para ti.

Por eso este post tendrá una segunda parte. Mas dulce y menos agria.

Aunque por ahora te dejo este espacio solo para ti. Como la emperatriz que fuiste.

Les dejo la foto de su real majestad, alteza serenísima la emperatriz Gon Li.
Mejor conocido en el "mundano mundo" con Jorge Martinez Navarro.

Un beso a todos.