martes, 20 de septiembre de 2011

El tiempo vuela


¿Es mi imaginación o últimamente el tiempo como que se va más rápido que antes? No estoy muy segura de como o por qué pero simplemente parece que no tengo un solo segundo para mi solita. Parece que siempre tengo algo que hacer, y que -además de todo- lo dejo a medias.

Simplemente el ejemplo perfecto fue este fin de semana que en México fue "puente".

Salí el jueves muy temprano del trabajo, a las 8 (Por lo regular salgo a las 10 y media), Cherub llego por mi y decidimos caminar hasta la estación del metro, el camino que va de mi trabajo a la estación es muy bonito, es como un parque o un jardín a lo largo de la avenida, entonces la caminata es muy refrescante. Más aún porque estaba haciendo mucho calor, clara señal de que comenzaría a llover en cualquier momento.

Sin embargo en lugar de disfrutar el caminar por la calle de "manita sudada" con mi novio yo iba pensando: ¿Qué voy a hacer de cenar? ¿Tengo todo lo que necesito? ¿Aún habrá leche en el refri? ¿Qué voy a escribir mañana? ¿Debo levantarme temprano? ¿Traigo mi credencial en la bolsa? ¿Mando a la tintorería o me pongo a lavar de una vez? ¿Debo sacar dinero del banco o pago con tarjeta? ¿Dónde compraré esas botas que quiero?, etc, etc, etc. ¿ME EXPLICO?

Simple y sencillamente mi mente no puede dejar de trabajar. Y eso sumado al tiempo que vuela cada vez más rápido como que me esta estresando un poco.

Para seguir con el cuento del jueves, al final tomamos un micro (camión muy pequeño casi símbolo del DF)  para ir a comprar a la comer unas cuantas cosas. Pues unas cuantas cosas se convirtieron en un baucher de más de $400 pesos, una mojada terrible por culpa de la lluvia, una encabronada (dícese del verbo: ME ENOJÉ) por que ningún taxi quería detenerse y los micros venían llenos y tampoco nos daban la parada, un horrible dolor de pies ya que aún estaba vestida "formal" (tacones, traje y todo eso) y sobre todo muchísima hambre.

Llegamos a casa a eso de las 12 de la noche y aún faltaba cenar.

El viernes que según yo dedicaría exclusivamente a descansar me puse a estudiar SEO, a escribir artículos, y a retomar el contacto con mis redes sociales decentemente. Al final no descansé nada porque el día no me alcanzó.

El sábado tuvimos que salir al Edo. De México y el viaje fue horroroso, (ya contaré luego de mis crónicas de viajes). Regresamos hasta las 3 o 4 de la mañana muertos de cansancio.

Y el domingo fue cuando me dí cuenta de que no había hecho nada de lo que había programado para hacer desde el jueves, así que solo pude hacer lo que estaba más al alcance: lavar la ropa.

Y así termino mi fin de semana de puente: completa y totalmente desorganizado.

Creo que necesito una agenda solo para ver que es lo que no hago al final de cuentas.

Pero es que ¿alguien sabe como hacer que el tiempo no se vaya tan rápido? ¿ Algún método para detener el tiempo sin que este me afecte a mi claro esta?

Oo?

Como sea, tendré que adaptarme a este nuevo ritmo de vida, porque si no, el tiempo terminará comiéndome.

¿Ustedes sufren de lo mismo o soy la única a la que le pasa?



jueves, 1 de septiembre de 2011

Cae mas pronto un hablador...

Casi no tengo tiempo de escribir, y cuando tengo tiempo no falta que falte de hacer en casa que me interrumpe el orden de las ideas.

Sin embargo no puedo no escribir sobre esto.

Estar con Cherub, vivir con él, y compartir esta vida me ha demostrado lo hermoso y lo horrible de la vida casi conyugal (Horrible en el sentido de ser "señora de hogar" y preocuparte por otra persona).

Sin embargo debo confesar que no hemos tenido un solo momento que no haya disfrutado. Dicen que los primeros meses de vivir juntos es cuando todos los monstruos salen a relucir y cuando debes analizar si aguantarías estar con esa persona.

Pues bien, nosotros no hemos tenido problemas, todo es como una permanente luna de miel. Claro con sus respectivos descansos. Y no se si eso es bueno o malo. Se que yo no estoy fingiendo. Y se que él tampoco, entonces ¿eso significa que somos como somos y aún así nos amamos? Eso es terrorífico y genial.

Sigo con mi miedo a que las cosas sean tan buenas que no sean ciertas. De hecho hay días en los que despierto y lo veo a mi lado y no puedo creerlo.

Es que de verdad nunca me imaginé en esta situación.

Y si de verdad nunca me imaginé en esa situación de vivir con alguien, tampoco me imaginé mi situación actual. Y es que amigos que leen mi blog, debo confesar que más pronto cae un hablador que un cojo. Porque justamente cuando cumplimos un año Cherub y yo decidimos COMPROMETERNOS.

Así que ahora ya no solo tengo novio y vivimos juntos. Si no que ahora: ESTOY COMPROMETIDA.

No se a ciencia cierta que implica, pero estoy enamorada, feliz y aterrorizada.

Ya les contaré que significa cuando comience a creérmela.

Mientras les mando un beso... y nos seguimos de cerca. Lo prometo.

Liz ;D